Lo admito. Yo veo porno. No asiduamente, pero si que de vez en cuando algún vídeo X veo. Y no sabéis la de mentiras que veo en el porno. No voy a entrar en debate de si las mujeres vemos o no lo vemos, porque eso lo quiero dejar para otro post. Pero si que es verdad que me he encontrado con muchas que o no lo ven o dicen que no les excita porque no es real.

Real… ¿Qué es para ti real?

Es cierto que algunas de las prácticas que ejercen los actores y actrices en ese tipo de películas o vídeos, no las realizamos las parejas “normales”. Pero hay otras que las hacemos habitualmente y quizá, no las hacemos correctamente.  Pero que una mujer no se excita al ver porno, no es verdad. Nosotras nos excitamos exactamente igual que los hombres. Eso explica un estudio de la Universidad McGill publicado en el Journal of Sexual Medicine que desmiente que el género femenino padezca alguna disfunción sexual que impida encenderse al ver pornografía y mucho menos llegar al clímax.

La verdad es que no me hacía falta leer este artículo para asegurar que ver porno, nos excita. El problema viene cuando queremos imitar este tipo de películas. El hecho de obtener cierta satisfacción al ver porno, no significa que recrearlo resulte tan buena idea. Ya no solo porque no sea un sexo “normal” o cómodo, si no porque puede llegar a ser peligroso si no lo practicamos correctamente.

Te dejo unas cuantas prácticas que suelen aparecer en el porno y que por norma general imitamos.

 

ESCUPIR VS LUBRICANTE

Es habitual ver a los actores escupir para lubricar. Y se a ciencia cierta que muchas parejas lo hacen habitualmente en sus noches de pasión (Yo misma si no tengo el lubricante a mano). Pero tengo que avisar que no hay nada más desfavorable que utilizar la saliva como lubricante. Y es que al contrario de lo que podamos pensar, la saliva reseca. Además que para ciertas personas puede resultar repugnante ya que en la boca existe un sinfín de baterías. Y para que arriesgarnos si tenemos a nuestra disposición una infinidad de lubricantes diseñados para ello, lubricar.

 

SER CONTORSIONISTA

“¿Cómo puede doblarse tanto?”, “A mí me hacen eso y me parte en dos”, “En serio, ¿eso se puede hacer?” son algunos pensamientos que me vienen a la cabeza cuando veo porno. Este tipo de películas donde la “pareja” más que actores, parecen contorsionistas, puede causarnos curiosidad por recrear lo que vemos aunque no sea buena idea, ya que podríamos tener algún que otro problema: Una torcedura, un calambre, hasta fractura de pene han llegado a tener ciertas parejas curiosas por intentar imitar esas posiciones. Así que cuidadín…

EL BOTÓN ON

Ellas siempre están listas para la acción. Y si no lo están, tranquilo todo el mundo, que ya se encargan ellos de tocar en el botón mágico. Y no, señores. A nosotras no nos gusta que nos toquen el clítoris de primeras, incluso puede llegar a ser algo incómodo. Hay muchas cosas que nos puedes hacer y que nos ponga a 100. Pero ir al grano… va a ser que no.

 

UNA PALMADITA ES BIEN

¿A quién no le han dado una palmadita en el culo alguna vez? Una cosa es esa palmadita, que genera un poco de dolor y placer, y otra muy distinta el sadomasoquismo. Y es que hay ciertas películas que utilizan la violencia como parte de su teatralidad. Es cierto que hay miles de parejas a las que les gusta el Sado, y otras miles que les gusta ver el rol de Sumiso/a-Dominante, pero que no lo practican. Y es que a mi personalmente una nalgada es bien, pero que me ahoguen o me den un guantazo, es mal. ¡A mi no, oiga! Pero solemos caer en la tentación de hacerlo porque en el porno lo hacen.

 

LA TORRE DE PISA

Y es que los actores parecen que tenga una erección constante durante horas. Y lo que no sabemos los mortales, es que esos dioses del olimpo eyaculan varias veces en el rodaje. Luego en la edición, corta y pega y listo.

 

NO HAY DOS SIN TRES

Parece que tener un trío en las películas X es tan común que al final nos creemos que en nuestra vida cotidiana, puede pasar lo mismo. ¿Cuántas veces has tenido la oportunidad? Porque fantasear, fantesamos todos. Pero a la hora de la verdad… no somos capaces de ver a nuestra pareja con otro chico o chica.

 

DE CULO A BOCA NO, POR FAVOR

Lo reconozco, me encanta ver y practicar sexo anal. Pero es que cuando después de metersela a la pobre chica en el ano, se la meten en la vagina o en la boca, se me revuelve todo. Bien es sabido que existen muchísimas bacterias en el ano, y que después de practicar sexo anal deberíamos y tenemos (sobre todo los que tienen pene please) lavarnos con jabón y agua antes de ponernos a hacer cualquier otra práctica sexual. Más que nada porque aquí una señorita no quiere infecciones, gracias.

 

EL GEMIR DE VA A ACABAR

Aún no la ha tocado y ya está gimiendo, pero ¿esto qué es? Que al final nosotras creemos que tenemos que estar todo el acto soltando grititos. Pues yo solo grito si me lo paso bien y disfruto, si no… pa qué!

 

Alguna me dejo, seguro. Pero creo que son las principales mentiras que me encuentro en el porno.

 

La semana que viene os traigo un post cargadito de ideas para regalar en San Valentin, que a lo tonto, a lo tonto, ya queda menos de un mes…

 

Besitos Tentadorix!